Escuela de Antropología Gnóstica

 

EAGAC

-Argentina-

 

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La Meditación

"El punto vital de la concentración es atraer la mente hacia el mismo objeto una y otra vez, limitando al principio sus movimientos a un pequeño círculo. Ese es el objetivo principal. Así llegará el momento en que la mente se mantenga en un solo punto."

Samael Aun Weor

 

Ética Revolucionaria

Para llegar a ser maestro del Shamadi, es urgente cultivar una rica vida interior.  

 

Aquellos que quieran ingresar a la sabiduría del fuego, tienen que acabar con el proceso del razonamiento, y cultivar las facultades ardientes de la mente. De la razón sólo debemos extraer su fruto de oro. El fruto de oro de la razón es la comprensión.     

 

 La comprensión y la imaginación deben reemplazar a la razón. Imaginación y comprensión son los cimientos de las facultades superiores del entendimiento.    

Debemos aprender a apreciar más la doctrina del corazón. Aquel que desprecie la doctrina del corazón, por seguir la doctrina del ojo (teorías, escuelas, cultura libresca, etc.), no podrá llegar jamás a las grandes realizaciones...    

 

Nuestra mente debe ser sencilla, humilde y llena del más profundo respeto.    

El desarrollo de las virtudes en nuestro interior dará, como consecuencia, una rica vida interior; así es como nos preparamos internamente para las grandes disciplinas esotéricas de la mente, que flamea entre las llamas abrasadoras del Universo.

 

La Técnica

Cuando practicamos la meditación, nuestra mente es asaltada por muchos recuerdos, deseos, pasiones, preocupaciones, etc. Debemos evitar el conflicto entre la atención y la distracción. Existe conflicto entre la distracción y la atención cuando combatimos contra esos asaltantes de la mente. El “yo” es el proyector de dichos asaltantes mentales. Donde hay conflicto no existe quietud ni silencio.

 

Debemos anular el proyector mediante la auto-observación y la comprensión. Examinad cada imagen, cada recuerdo, cada pensamiento que llegue a la mente. Recordad que todo pensamiento tiene dos polos: positivo y negativo.  Examinad los dos polos de cada forma mental que llegue a la mente. Recordad que sólo mediante el estudio de las polaridades se llega a la síntesis. Toda forma mental puede ser eliminada mediante la síntesis.

 

Toda esta técnica se resume en dos principios:

a) Profunda reflexión.

b) Tremenda serenidad.

 

Reflexión Serena “Mo-Chao”

Necesitamos reflexión serena si es que de verdad queremos lograr la quietud y el silencio absoluto de la mente. Empero resulta claro comprender que en gnosticismo puro, los términos serenidad y reflexión tienen acepciones mucho más profundas, y por ende, deben comprenderse dentro de sus connotaciones especiales.

 

El sentimiento de sereno, trasciende a eso que normalmente se entiende por calma o tranquilidad, implica un estado superlativo que está más allá de los razonamientos, deseos, contradicciones y palabras; designa una situación fuera del mundanal bullicio. Asimismo, el sentimiento de reflexión está más allá de eso que siempre se entiende por contemplación de un problema o idea. No implica aquí actividad mental o pensamiento contemplativo, sino una especie de conciencia objetiva, clara y reflejante, siempre iluminada en su propia experiencia.

Por lo tanto, “sereno”, es aquí serenidad del no pensamiento, y “reflexión”, significa conciencia intensa y clara.

 

 “Reflexión serena, es la clara conciencia en la tranquilidad del no pensamiento”. Cuando reina la serenidad perfecta, se logra la verdadera iluminación profunda.

 

Las ocho etapas de la Meditación

1- Yama: Nuestras actitudes respecto a lo que nos rodea.

2-  Niyama: Nuestras actitudes hacia nosotros mismos.

3-  Asana: La practica de ejercicios físicos.

4-  Pranayama: La práctica de ejercicios respiratorios.

5-  Pratyahara: La sujeción de los sentidos.

6-  Dharana: La capacidad de dirigir la mente.

7-  Dhyana: La capacidad de desarrollar interacciones con lo que meditamos.

8-  Samadhi: La integración completa con el objeto de nuestra meditación.